El Astillero San Enrique ha colocado recientemente la quilla de la primera plataforma solar flotante diseñada para generar 0,5 MW de energía eléctrica. Esta estructura, desarrollada por BlueNewables y construida en el Puerto de Valencia, representa uno de los avances más significativos en energía marina, destacando por su enfoque en sostenibilidad y eficiencia portuaria.
Un salto innovador en energía renovable offshore
La plataforma flotante PV‑bos (PhotoVoltaic‑Bluenewables Offshore Solutions) contará con una cubierta de 64 × 41 metros equipada con 600 paneles fotovoltaicos de última generación. Además, incluirá un local técnico integrado que alojará inversores y transformadores para integrar la energía generada directamente a la red del puerto. El diseño modular, patentado por BlueNewables, ha sido optimizado para manufactura eficiente, fácil mantenimiento y maximización de la producción eléctrica.
Beneficio ambiental y energético significativo
Este primer módulo forma parte de un conjunto previsto de dos unidades, con una capacidad total estimada en 1 MW, y se espera que produzca unos 1,500 MWh anuales, suficiente para abastecer a aproximadamente 500 hogares. Según las proyecciones, su operación evitará la emisión de cerca de 620 toneladas de CO₂ al año, subrayando su contribución a la descarbonización del puerto.
Un proyecto estratégico para el Puerto de Valencia
El desarrollo de esta plataforma está alineado con las ambiciones del Puerto de Valencia de posicionarse como uno de los puertos más sostenibles de Europa. Actualmente, más del 20 % de su consumo eléctrico proviene de fuentes renovables, y el impulso de esta tecnología solar marina refuerza sus objetivos de neutralidad climática.
Avances, montaje e impactos futuros
La quilla, colocada en julio, marca el inicio del ensamblaje del módulo flotante. La instalación y las primeras pruebas en mar abierto están previstas para 2026, lo que permitirá validar el rendimiento y la resiliencia en condiciones operativas reales. Paralelamente, se trabaja en la fabricación de bloques principales y paneles desde el astillero, y también se avanza en rampas de acceso en Santander para facilitar la logística de transporte e implementación.
Conclusión
España da un paso innovador en energía renovable marina con la construcción de esta plataforma solar flotante de 0,5 MW. No sólo se proyecta como la más grande del mundo en su categoría, sino que también muestra el potencial de las soluciones fotovoltaicas offshore para impulsar la sostenibilidad urbana y portuaria. Este proyecto marca el comienzo de un nuevo capítulo en el desarrollo de energía limpia en alta mar.