La decisión surge de las recomendaciones finales del comité interministerial encargado de revisar la política israelí de gas natural, después de aproximadamente dos años y medio de análisis.
El debate enfrenta dos objetivos estratégicos: garantizar la seguridad energética del país y mantener el papel de Israel como proveedor regional de gas, principalmente hacia Egipto y Jordania.
Israel mantendrá 440.000 millones de metros cúbicos para su mercado interno
Uno de los principales puntos de discusión fue determinar cuánto gas debe reservarse exclusivamente para satisfacer las necesidades futuras de Israel.
El comité decidió mantener en aproximadamente 440.000 millones de metros cúbicos (BCM) el volumen destinado al mercado doméstico.
Sin embargo, las proyecciones indican que la demanda acumulada israelí podría alcanzar aproximadamente 515 BCM, generando una diferencia significativa entre las reservas protegidas actualmente y las necesidades previstas.
Según las estimaciones presentadas en el debate, el volumen reservado podría garantizar alrededor de 20 años de abastecimiento.
Esta situación llevó al Ministerio de Finanzas a defender una posición diferente: elevar hasta 515 BCM la cantidad protegida para consumo nacional.
El comité finalmente no adoptó esa propuesta.
Israel apuesta por encontrar más gas
En lugar de reducir las exportaciones para conservar las reservas existentes, las autoridades israelíes quieren ampliar la disponibilidad futura mediante nuevos descubrimientos.
La estrategia contempla estimular inversiones para explorar y desarrollar nuevos yacimientos de gas natural, tanto en aguas israelíes del Mediterráneo como potencialmente en áreas terrestres.
El Ministerio de Energía también busca aumentar los estudios sísmicos y generar condiciones que permitan atraer nuevas compañías al sector.
El objetivo es que nuevos descubrimientos compensen progresivamente el crecimiento de la demanda interna y permitan mantener simultáneamente las exportaciones.
El Mediterráneo seguirá siendo fundamental
Los grandes descubrimientos offshore transformaron durante las últimas décadas la situación energética de Israel.
Campos como Leviathan y Tamar permitieron al país disminuir su dependencia de determinados combustibles importados y convertirse en proveedor regional de gas natural.
Leviathan contiene alrededor de 600 BCM de gas natural, mientras las autoridades consideran que todavía podrían existir importantes recursos por descubrir en las aguas económicas israelíes.
El comisionado de Petróleo israelí, Chen Bar Yoseph, estimó recientemente que podrían quedar hasta 400 BCM adicionales por descubrir en aguas del país.
Sin embargo, esa cantidad constituye una estimación de recursos potenciales y no reservas ya confirmadas comercialmente.
Egipto y Jordania son mercados estratégicos
Una parte importante de la producción israelí se dirige actualmente hacia mercados internacionales.
Aproximadamente la mitad de la producción doméstica se destina a exportaciones, principalmente hacia Egipto y Jordania.
Esto ha convertido al gas natural en algo más que una fuente de energía.
Las exportaciones representan ingresos económicos y también forman parte de las relaciones energéticas regionales que Israel ha desarrollado con sus vecinos.
Limitar significativamente estos flujos podría afectar contratos existentes, futuras inversiones y la posición del país como proveedor regional.
Por esta razón, el comité busca mantener un equilibrio entre exportaciones y seguridad energética doméstica.
El gas sostiene buena parte del sistema eléctrico
La cuestión resulta especialmente importante porque el gas natural ocupa una posición central dentro de la generación eléctrica israelí.
El combustible producido en los yacimientos offshore abastece centrales eléctricas y permite reducir la utilización de carbón y combustibles líquidos.
Una futura reducción de las reservas disponibles podría obligar al país a buscar alternativas más costosas, incluyendo importaciones energéticas.
Por ello, los críticos de mantener elevados niveles de exportación consideran que reservar más gas ahora podría proteger a los consumidores frente a aumentos futuros del costo de la electricidad.
Más exploración para evitar una futura dependencia energética
La estrategia propuesta por el comité parte de una premisa: Israel puede mantener sus exportaciones siempre que consiga ampliar sus recursos disponibles.
Esto explica la nueva prioridad otorgada a la exploración.
En julio de 2026, Israel lanzó una nueva licitación para buscar gas natural en el Mediterráneo, ofreciendo bloques de exploración a compañías internacionales. Las autoridades consideran que todavía existe potencial para realizar descubrimientos importantes.
Si estas campañas tienen éxito, el país podría prolongar su autosuficiencia energética y disponer simultáneamente de mayores volúmenes para exportación.
Pero existe un componente inevitable de incertidumbre: la exploración no garantiza nuevos descubrimientos comercialmente explotables.
Las energías renovables también forman parte de la solución
El comité reconoce además que depender excesivamente del gas natural representa un riesgo.
Por ello, sus recomendaciones incluyen desarrollar un plan nacional de largo plazo para diversificar las fuentes de energía y aumentar la participación de las renovables.
Una mayor generación solar y otras tecnologías permitirían disminuir progresivamente el volumen de gas necesario para producir electricidad.
La combinación de nuevos descubrimientos de gas, mayor eficiencia y crecimiento de las energías renovables podría extender la disponibilidad de las reservas existentes.
Israel busca mantener su posición como exportador energético
Las recomendaciones también contemplan fortalecer la posición internacional del país mediante el gas natural y explorar nuevos mercados de exportación.
Actualmente, la infraestructura disponible limita algunas posibilidades.
Europa ha mostrado interés en diversificar sus fuentes de abastecimiento, pero transportar cantidades significativamente mayores de gas israelí requeriría infraestructura adicional.
Por ahora, Egipto y Jordania continúan siendo los destinos naturales debido a su proximidad y conexiones existentes.
Una decisión con consecuencias para las próximas décadas
El debate energético israelí gira finalmente alrededor de una pregunta fundamental: cuánto gas puede exportar actualmente el país sin comprometer su seguridad energética futura.
El comité considera que la respuesta pasa por aumentar la oferta mediante nuevos descubrimientos, en lugar de conservar una mayor proporción de las reservas actuales.
Los críticos de esta estrategia advierten, en cambio, que depender de descubrimientos todavía inciertos podría reducir el margen de seguridad disponible durante las próximas décadas.
Israel apuesta así por mantener abiertas sus exportaciones de gas y acelerar la exploración de nuevos yacimientos. El éxito de esta estrategia dependerá de que nuevos descubrimientos, el desarrollo de energías renovables y las inversiones en infraestructura avancen suficientemente rápido para acompañar el crecimiento de la demanda doméstica.