La transición energética global debe sustentarse en un equilibrio entre hidrocarburos y energías renovables, y no en la eliminación apresurada de los combustibles fósiles. Así lo planteó Alexéi Kulapin, director general de la Agencia Rusa de Energía (REA) del Ministerio de Energía de Rusia, durante el programa televisivo BRICSdiálogo emitido por TV BRICS.
Tres escenarios y una sola apuesta viable
La REA presentó en 2024 tres posibles trayectorias para el sector energético mundial. La primera, denominada «todo como antes», proyecta continuidad sin cambios estructurales. La segunda, «elección tecnológica racional», plantea que los hidrocarburos mantengan su rol central mientras crece de manera gradual la participación renovable. La tercera, «cero emisiones netas», fija la neutralidad de carbono como meta global para 2050.
Según Kulapin, solo el segundo escenario resulta practicable. El funcionario descartó la meta de carbono cero para mediados de siglo argumentando que su implementación demandaría inversiones anuales de entre 7 y 8 billones de dólares, además de depender de tecnologías que aún se encuentran en fase experimental o como prototipos de laboratorio.
«El escenario más razonable es el de la elección tecnológica racional, en el que los hidrocarburos siguen siendo la principal fuente de energía. Al mismo tiempo, la participación de las renovables aumenta de forma lógica y natural, y también permite avanzar hacia la neutralidad de carbono», precisó Kulapin.
Compromisos climáticos diferenciados dentro del bloque
Los países que integran los BRICS no comparten un mismo horizonte temporal para la neutralidad climática. Brasil y Sudáfrica se comprometieron a alcanzarla en 2050; Rusia y China, en 2060; mientras que Irán y Egipto, al adherirse al Acuerdo de París, establecieron como plazo el año 2100. Pese a esta diversidad, todos los miembros respaldan el concepto de transición energética justa, fundamentado en la neutralidad tecnológica: cada nación define las herramientas más adecuadas a sus condiciones y prioridades. Ese principio fue refrendado en la reunión ministerial del bloque celebrada en 2024.
En ese marco, la posición rusa incorpora el uso de combustibles de transición —gas natural y biocombustibles— junto con otras fuentes de bajas emisiones, garantizando un acceso equitativo a todas las tecnologías disponibles.
Cooperación técnica y estandarización en marcha
Kulapin destacó que la cooperación energética con India y China se ha intensificado en materia de infraestructura de transporte de recursos, construcción de centrales nucleares y desarrollo de energía limpia. Rusia también impulsa una iniciativa de estandarización voluntaria en extracción y refinación de petróleo e industria petroquímica, en la que Emiratos Árabes Unidos ya ha suscrito más de 40 documentos normativos conjuntos.
En el plano institucional, la Plataforma de Investigación Energética de los BRICS, creada en 2019 por iniciativa de Rusia y con secretaría en la REA, agrupa a más de un centenar de expertos rusos de universidades, empresas e institutos científicos. La plataforma publica anualmente informes sobre los sistemas energéticos del bloque y alberga la Agencia Internacional Energética Juvenil de los BRICS, donde jóvenes especialistas elaboran sus propias proyecciones sobre el sector.
Próximos pasos en el diálogo energético
Para este año está prevista la continuación del estudio sobre formación de profesionales energéticos —iniciado en 2023— con la incorporación de los nuevos países miembros del grupo. Asimismo, se mantiene activa la línea de trabajo sobre liderazgo femenino en el sector, impulsada originalmente por Sudáfrica y luego respaldada por Rusia.