Japón continúa avanzando en el desarrollo de tecnologías para la descarbonización industrial mediante un proyecto que permitirá capturar dióxido de carbono (CO₂) generado por fábricas y reutilizarlo como materia prima para producir metano sintético, conocido como e-metano. Esta iniciativa busca transformar las emisiones industriales en un recurso energético aprovechable, promoviendo un modelo de economía circular del carbono.
Según informó el diario especializado Denki Shimbun, las empresas Toho Gas, Aisin, Toyo Construction y Sumitomo Mitsui Banking Corporation anunciaron el 9 de octubre que su proyecto fue seleccionado para recibir apoyo del Ministerio de Medio Ambiente de Japón, como parte de los esfuerzos nacionales para impulsar tecnologías de reducción y aprovechamiento de emisiones.
La iniciativa contempla la recuperación de más de 3 toneladas diarias de CO₂ procedentes de tres instalaciones industriales ubicadas en la prefectura de Aichi, incluidas fábricas pertenecientes a Aisin. El dióxido de carbono capturado será utilizado como materia prima para producir e-metano mediante un proceso tecnológico conocido como metanación, que permite combinar CO₂ con hidrógeno para obtener metano sintético.
Una de las principales ventajas de este combustible es su compatibilidad con la infraestructura de gas natural existente. A diferencia de otras alternativas energéticas que requieren nuevas redes de transporte y distribución, el e-metano puede incorporarse a los sistemas gasistas convencionales, facilitando su utilización en diferentes procesos industriales.
En este proyecto, el gas sintético producido será transportado a través de la red de distribución de gas urbano y posteriormente suministrado a instalaciones industriales, incluidas fábricas de Aisin. De esta manera, se busca establecer un circuito de aprovechamiento del carbono en el que las emisiones generadas por la actividad industrial puedan recuperarse, transformarse y reutilizarse como combustible.
El desarrollo de esta tecnología también representa una oportunidad para sectores industriales que enfrentan dificultades para sustituir completamente el uso de combustibles gaseosos, especialmente aquellos procesos que requieren un suministro térmico constante y temperaturas elevadas.
Desde una perspectiva ambiental, el e-metano podría contribuir a disminuir las emisiones netas de gases de efecto invernadero, siempre que el hidrógeno utilizado en su producción provenga de fuentes de bajas emisiones y que el proceso de captura, transformación y distribución mantenga una huella de carbono reducida. Aunque su combustión vuelve a liberar CO₂, el aprovechamiento de carbono previamente capturado puede reducir la necesidad de extraer carbono fósil adicional.
Impacto en el sector energético: La iniciativa japonesa podría impulsar nuevas oportunidades para la industria del gas natural, las tecnologías de captura y utilización de carbono (CCU) y la producción de combustibles sintéticos. Asimismo, permitiría evaluar modelos de descarbonización industrial que aprovechen las instalaciones existentes y reduzcan la necesidad de realizar grandes modificaciones en las redes de distribución energética.
El proyecto también constituye una experiencia relevante para otros países que buscan incorporar combustibles de bajas emisiones en sus sistemas energéticos sin reemplazar completamente su infraestructura gasista.
Con esta iniciativa, Japón fortalece su apuesta por la innovación tecnológica y la economía circular del carbono, explorando soluciones que permitan compatibilizar la actividad industrial con sus objetivos de reducción de emisiones y transición energética.