España experimentó una caída del 54,5% en la potencia de proyectos de energías renovables que recibieron autorización de construcción durante el tercer trimestre de 2026, según datos publicados el 20 de octubre por Europa Press. Las administraciones aprobaron 58 proyectos, con una capacidad conjunta de 578,3 megavatios, reflejando una desaceleración en el avance administrativo de nuevas instalaciones de generación limpia.
La energía solar concentra más del 90% de la potencia autorizada
El informe del Observatorio de Energías Renovables, elaborado por la consultora Opina 360 a partir de publicaciones en boletines oficiales estatales y autonómicos, revela un descenso significativo de la capacidad renovable que obtuvo autorización de construcción durante el período comprendido entre julio y septiembre.
De los 578,3 MW aprobados, la energía solar fotovoltaica representó 524,8 MW, equivalentes al 90,7% del total. Esta participación confirma el predominio de la tecnología solar entre los proyectos que consiguieron superar esta fase administrativa.
La biomasa ocupó el segundo lugar, con 49,5 MW autorizados, mientras que la energía eólica apenas alcanzó 4 MW.
La diferencia entre ambas tecnologías evidencia un comportamiento desigual en la cartera de nuevos proyectos. Aunque la energía eólica mantiene una presencia importante en el sistema eléctrico español, su participación en las autorizaciones de construcción de este trimestre fue muy reducida.
Los resultados corresponden exclusivamente a proyectos que recibieron autorización administrativa de construcción. Por tanto, no representan instalaciones terminadas ni nueva capacidad que haya comenzado a suministrar electricidad al sistema.
Esta distinción resulta fundamental para interpretar las estadísticas del sector, ya que entre la autorización y la puesta en funcionamiento pueden existir etapas adicionales relacionadas con financiación, adquisición de equipos, construcción y conexión a la red.
Andalucía y Aragón lideran las autorizaciones de construcción
El análisis territorial muestra que Andalucía encabezó las autorizaciones del trimestre, con 277,9 MW, seguida de Aragón, con 177 MW. Cataluña obtuvo permisos para 55,5 MW; Castilla-La Mancha, para 27,3 MW; y la Comunidad Valenciana, para 12,6 MW.
En contraste, ocho comunidades autónomas no concedieron autorizaciones de construcción para proyectos renovables durante esos tres meses.
La desaceleración también se refleja en las iniciativas sometidas a información pública. En esta etapa se contabilizaron 87 proyectos, con una capacidad conjunta de 1.762,4 MW, de los cuales 963 MW correspondieron a instalaciones fotovoltaicas y 799,4 MW a parques eólicos.
Esta potencia fue inferior en 637,1 MW a la del trimestre anterior y en 2.071 MW a la registrada en el mismo período de 2025.
Castilla y León lideró esta fase administrativa, con 506,8 MW, seguida de Aragón, con 464,3 MW, y Castilla-La Mancha, con 324,1 MW. Murcia y La Rioja no registraron proyectos sometidos a información pública.
Otro dato relevante fue la desestimación de 53 proyectos, que sumaban 3.367 MW. Entre las principales causas figuraron la caducidad de permisos y los informes ambientales desfavorables, que afectaron a 13 y 14 iniciativas, respectivamente.
Juan Francisco Caro, director de Opina 360, señaló que las cifras confirman una tendencia negativa tanto en autorizaciones como en desestimaciones, mientras el almacenamiento gana protagonismo dentro del sector.
El almacenamiento energético gana terreno frente a la desaceleración renovable
Mientras disminuyeron las autorizaciones de nuevos proyectos de generación, el almacenamiento eléctrico mostró una actividad administrativa considerable.
Durante el tercer trimestre, 40 proyectos de almacenamiento obtuvieron autorización de construcción, con una potencia conjunta de 996,3 MW. De esta capacidad, 985 MW correspondieron a sistemas de baterías independientes.
Andalucía concentró 518,4 MW de la potencia autorizada, equivalente a aproximadamente el 52% del total.
Adicionalmente, 99 proyectos de almacenamiento, con una capacidad conjunta de 1.925 MW, iniciaron trámites de información pública. Extremadura encabezó esta clasificación, con 479,2 MW, seguida de Castilla-La Mancha, Andalucía y Castilla y León.
El avance de estas instalaciones resulta relevante para la integración de las energías renovables, porque permite almacenar electricidad y utilizarla posteriormente, cuando las condiciones de generación o demanda lo requieran.
Sin embargo, al igual que sucede con los proyectos solares y eólicos, las autorizaciones administrativas no implican que los sistemas de almacenamiento estén construidos u operativos.
La caída de la potencia renovable autorizada durante el tercer trimestre de 2026 evidencia dificultades en el avance de nuevos proyectos de generación eléctrica en España. Al mismo tiempo, el crecimiento administrativo del almacenamiento refleja un cambio en las prioridades de inversión del sector. La evolución de ambos segmentos será determinante para evaluar el desarrollo futuro de la infraestructura energética española