España, Francia y Portugal se reunirán en las próximas semanas en una cumbre ministerial de alto nivel para abordar las interconexiones eléctricas de la península ibérica, según confirmó este jueves la vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, a su llegada al Consejo de Ministros de Energía de la Unión Europea celebrado en Luxemburgo. Al encuentro también asistirá el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen.
Qué se debatirá en la reunión y quiénes participan
La cita reunirá a los titulares de Energía de los tres países junto al comisario Jørgensen, con el objetivo de desbloquear un expediente pendiente desde hace años. Aagesen señaló que la colaboración con París, Lisboa y Bruselas es ahora «muy importante» y subrayó que la situación actual representa «un estadio diferente» respecto a negociaciones anteriores. Aunque no se fijó sede ni fecha exacta, el Gobierno español apunta a que el encuentro podría celebrarse en julio.
La interconexión eléctrica actual entre España y Francia no supera los 2.800 MW, cifra muy inferior al umbral del 15 % de capacidad sobre potencia instalada que la UE estableció como objetivo para 2030. Además, el proyecto del cable submarino de 2.000 MW a través del golfo de Vizcaya acumula retrasos significativos.
Por qué Francia bloqueó las conexiones durante años
Históricamente, París frenó la ampliación de las interconexiones para proteger la competitividad de su parque nuclear frente a la entrada de electricidad renovable ibérica más barata. Ese proteccionismo mantuvo a la península como una isla energética dentro del mercado único, encareció la electricidad en los picos de demanda y obligó a España a mantener mayor respaldo con ciclos combinados de gas.
El cambio de postura francés se atribuye en parte a las lecciones extraídas de la crisis energética de 2022 y la guerra de Ucrania, que pusieron de manifiesto la necesidad de solidaridad eléctrica real entre estados miembros. Francia, cuyo parque nuclear envejecido registra paradas recurrentes, también necesita importar electricidad en determinados periodos, lo que convierte las interconexiones en un mecanismo de seguridad mutuo.
El contexto europeo: redes como prioridad estratégica
La Comisión Europea ha elevado la mejora de las infraestructuras de transporte eléctrico al primer plano de su agenda. Jørgensen ilustró el problema durante el Consejo de Luxemburgo con una comparación directa:
«Digamos que necesitamos 200 coches para conectar Europa. Tenemos 100 pero solo dejamos circular a 50», declaró el comisario danés, apuntando a un déficit combinado de inversión y gestión.
El comisario también defendió multiplicar por cinco la financiación europea destinada a proyectos de interconexión transfronteriza en el próximo marco presupuestario plurianual, una propuesta que deberá negociarse con estados miembros partidarios de la austeridad fiscal como Alemania o los Países Bajos.
Alemania pierde alrededor de 4.000 millones de euros anuales en energía que no puede transportar por limitaciones en sus propias redes de transporte, según datos manejados en Luxemburgo. En Dinamarca, por la misma razón, se han decretado moratorias a nuevos proyectos renovables.
Qué implica para España y Portugal
España, cuarto mayor productor de energía renovable de Europa, aspira a convertirse en un hub de exportación eléctrica y de moléculas verdes hacia el continente. Para ello requiere ampliar las interconexiones y un marco regulatorio europeo que incentive el almacenamiento y la flexibilidad. Portugal, por su parte, necesita que la electricidad fluya sin restricciones hacia el centro de Europa para rentabilizar sus proyectos de hidrógeno verde.
El próximo paso será la convocatoria formal de la reunión ministerial, cuya preparación coordinan los equipos técnicos de los tres países junto a los servicios de la Comisión Europea. Los resultados de ese encuentro determinarán si el impulso político se traduce en compromisos concretos sobre plazos y financiación de nuevas infraestructuras de interconexión.