España continúa avanzando en la transformación de su matriz energética, impulsada por el crecimiento sostenido de la generación renovable. Según los datos publicados por Red Eléctrica de España (REE), la energía solar fotovoltaica volvió a posicionarse como la principal fuente de producción eléctrica durante septiembre de 2026, alcanzando una participación del 26,3 % de toda la electricidad generada en el país.
Este resultado representa el sexto mes consecutivo de liderazgo para la tecnología fotovoltaica, una tendencia que comenzó en abril y que refleja la creciente importancia de las instalaciones solares dentro del sistema energético español.
Durante septiembre, las plantas fotovoltaicas conectadas a la red produjeron aproximadamente 6.307 GWh, un incremento del 25,1 % en comparación con septiembre de 2025. Este crecimiento responde a la expansión de la capacidad instalada y al mayor aprovechamiento de la radiación solar para la producción de electricidad.
En la distribución de la generación eléctrica, la energía solar fotovoltaica encabezó el sistema con el 26,3 %, seguida de los ciclos combinados de gas natural, que representaron el 20,8 %. La energía nuclear aportó el 20,4 %, mientras que la eólica y la hidráulica participaron con el 14,1 % y el 6,9 %, respectivamente.
Aunque las energías renovables mantuvieron una presencia destacada, el gas natural incrementó su participación en el sistema eléctrico. Los ciclos combinados pasaron de representar el 17 % de la generación en septiembre de 2025 al 20,8 % durante el mismo mes de 2026, evidenciando la importancia que todavía tienen las centrales térmicas para garantizar la estabilidad y continuidad del suministro.
En conjunto, las fuentes renovables produjeron 12.215 GWh durante septiembre, un crecimiento del 5,7 % interanual, y representaron el 50,9 % de la generación eléctrica nacional. Sin embargo, esta participación fue inferior al 53,3 % registrado un año antes, debido a que la producción total de electricidad aumentó a un ritmo superior al de las energías renovables.
Por otra parte, la demanda eléctrica española también mostró una tendencia creciente. Durante septiembre, el consumo bruto alcanzó los 22.014 GWh, un incremento del 5,7 % respecto al mismo mes del año anterior. Una vez considerados los efectos de temperatura y calendario laboral, el crecimiento de la demanda fue del 1,8 %.
Otro aspecto relevante es la expansión del autoconsumo fotovoltaico. De acuerdo con estimaciones de REE, las instalaciones solares destinadas al consumo directo en viviendas, comercios e industrias generaron aproximadamente 1.360 GWh adicionales durante septiembre. Al incorporar esta producción, la participación de las energías renovables en el conjunto eléctrico se elevaría hasta el 52,7 %.
El crecimiento de la generación solar también está impulsando nuevas necesidades de almacenamiento energético. Durante septiembre, los sistemas de baterías y las centrales hidroeléctricas de bombeo permitieron integrar aproximadamente 739 GWh al sistema eléctrico, contribuyendo al aprovechamiento de la electricidad renovable y a una mayor flexibilidad operativa.
No obstante, el avance de la energía fotovoltaica presenta desafíos económicos y técnicos. La elevada concentración de producción solar durante las horas centrales del día está generando una mayor presión sobre los precios mayoristas de electricidad, especialmente en los periodos de alta generación y menor demanda.
Según datos de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), el precio medio de captura de la energía solar disminuyó de 42,28 euros por megavatio hora (MWh) en 2024 a 36,39 euros en 2025, hasta situarse en 29,68 euros durante el primer semestre de 2026.