Las compañías israelíes NewMed Energy y Ratio Energies suscribieron un contrato de largo plazo con Dalia Energy Companies para abastecer con gas natural del yacimiento marino Leviathan a dos nuevas plantas de generación eléctrica en Israel. El acuerdo, valorado en aproximadamente 6.700 millones de dólares a lo largo de dos décadas, marca uno de los compromisos energéticos más significativos vinculados a ese campo offshore en los últimos años.
Infraestructura y volúmenes de entrega comprometidos
Las instalaciones que recibirán el gas operarán mediante tecnología de turbinas de ciclo combinado y se localizarán en las localidades de Ashdod y Tzafit. Cada central tendrá una capacidad instalada de alrededor de 850 megavatios. El inicio del suministro está pactado para el 1 de enero de 2030, con una vigencia contractual de veinte años desde el arranque comercial de cada planta.
En cuanto a los volúmenes, los proveedores deberán entregar inicialmente hasta 1,3 mil millones de metros cúbicos (BCM) anuales de gas. Entre enero de 2034 y julio de 2035, ese caudal escalará hasta cerca de 1,7 BCM por año. El contrato establece una cláusula de tomar o pagar, que obliga al comprador a abonar un mínimo anual estipulado con independencia del consumo efectivo, blindando el retorno financiero de los desarrolladores ante eventuales caídas de demanda.
Estructura financiera y mecanismo de precios
Del total estimado de ingresos brutos, NewMed Energy captará el 75,14% de los flujos, equivalente a cerca de 5.000 millones de dólares durante la vida útil del acuerdo. El precio del gas quedará indexado a la tarifa eléctrica general vigente en el mercado israelí, lo que vincula los ingresos del yacimiento a la evolución del sector eléctrico local.
El contrato contempla una ventana de revisión de precios a partir de octubre de 2041, con un techo de variación del 10%. Si en ese proceso las partes no logran un acuerdo, quien solicite la revisión podrá reducir el volumen diario contratado hasta en un 30%. Asimismo, el comprador cuenta con una opción única para alinear este esquema de precios con un contrato previo cerrado en mayo de 2024.
Condiciones suspensivas y plazos regulatorios
La entrada en vigor definitiva del acuerdo depende de la obtención de autorizaciones por parte de la Autoridad de Competencia israelí y del consentimiento de las entidades financiadoras del proyecto. Para la central de Ashdod, el texto contractual fija fechas límite de cierre financiero en junio y diciembre de 2027; el incumplimiento de esos hitos habilitaría a los vendedores a recortar el volumen asignado hasta en un 50% de lo originalmente pactado.
Una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias y bancarias, el proyecto avanzará hacia la fase de construcción de las plantas, con miras a cumplir el calendario de operaciones previsto para inicios de la próxima década.