La Agencia Internacional de la Energía (AIE) alertó este lunes que la guerra en Irán y el consecuente bloqueo del estrecho de Ormuz han retirado del mercado global 14 millones de barriles de petróleo por día, una cifra que supera la suma de las tres mayores disrupciones energéticas del siglo XX. El anuncio lo realizó el director ejecutivo del organismo, Fatih Birol, durante una rueda de prensa celebrada en Viena.
Una pérdida de suministro sin precedentes históricos
Para dimensionar el impacto, la AIE comparó la situación actual con los principales episodios de escasez registrados en décadas anteriores: el embargo de la OPEP de 1973 redujo la oferta en 4,5 millones de barriles diarios; la Revolución Islámica iraní de 1979 restó 4 millones; y la guerra del Golfo de 1990-1991 implicó una caída de 4,3 millones. El conflicto actual supera esas tres crisis combinadas.
«La cantidad de petróleo que perdemos a día de hoy en esta crisis energética es mayor que en todas las crisis energéticas que se han presentado en la historia», declaró Birol ante la prensa en Viena.
En términos porcentuales, el mercado mundial ha dejado de recibir el equivalente al 13,5% del consumo global durante los últimos dos meses y medio. La situación se ha agravado recientemente por el bloqueo estadounidense a puertos y buques iraníes, que se sumó al cierre inicial de la vía marítima del Golfo Pérsico.
La AIE pide austeridad energética, no rebajas fiscales
Frente a la magnitud del déficit, la AIE reclamó medidas de reducción del consumo en lugar de ajustes impositivos que sostengan artificialmente la demanda. Birol señaló que las rebajas de impuestos a los carburantes —adoptadas por países como España, Alemania, Italia o Suecia— prolongan el desequilibrio del mercado al mantener el consumo elevado.
Entre las alternativas propuestas por el director ejecutivo figuran el impulso al transporte público, la reducción de límites de velocidad en vías interurbanas, la restricción del uso de aviación y la promoción del teletrabajo. Birol subrayó que la demora en implementar estas medidas implicará respuestas más severas en el futuro.
El organismo también trabaja en gestiones diplomáticas para que productores como Nigeria, Brasil y Canadá incrementen su bombeo y compensen parcialmente la caída de suministro.
Asia reacciona; Europa aplica subsidios
Varios países asiáticos, entre ellos China, Japón, Corea del Sur, Indonesia y Tailandia, ya han implementado medidas de racionamiento y desincentivos al consumo de derivados del petróleo. El domingo, el primer ministro indio, Narendra Modi, instó a sus ciudadanos a reducir el uso de gasolina y diésel, priorizar el transporte colectivo y evitar importaciones de oro y aceite comestible, dado que el alza de precios de fertilizantes —el 30% del suministro global cruza el estrecho de Ormuz— ha encarecido también los productos agrícolas.
Petróleo sube ante fragilidad del alto el fuego
Los mercados respondieron con un alza del 3,3% en el precio del crudo el lunes, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump calificara de «totalmente inaceptable» la respuesta iraní a la propuesta de paz y describiera el alto el fuego vigente desde el 8 de abril como «increíblemente frágil». El barril de Brent escaló hasta el entorno de los 105 dólares. La propuesta de Irán incluye el levantamiento de sanciones, el fin del bloqueo naval y la soberanía sobre el estrecho de Ormuz, condiciones que Washington rechazó de plano. Las negociaciones continúan abiertas, aunque con perspectivas inciertas.