Un complejo energético que integra cuatro tecnologías
La instalación está ubicada en Ulanqab, en la región autónoma de Mongolia Interior, al norte de China. Según informó China Huaneng el 20 de octubre de 2026, el complejo alcanzó su conexión a plena capacidad el 16 de octubre, marcando un avance en el desarrollo de infraestructuras que combinan generación renovable y tecnologías de apoyo a la red.
El proyecto incorpora 810 MW de capacidad eólica y 150 MW de generación solar fotovoltaica. Además, dispone de un sistema de almacenamiento energético mediante baterías de 60 MW de potencia y 240 megavatios-hora (MWh) de capacidad, diseñado para contribuir a la estabilidad y gestión del suministro eléctrico.
La infraestructura también incluye un compensador síncrono estático de 20 megavoltamperios reactivos (Mvar) y una subestación elevadora de 220 kilovoltios (kV), componentes fundamentales para controlar las condiciones eléctricas y facilitar la conexión del complejo al sistema de transmisión.
De acuerdo con la información publicada por TaiyangNews el 21 de octubre, China Huaneng considera que se trata del primer proyecto de su tipo en el país, al integrar estas tecnologías con una iniciativa de adaptación de una central termoeléctrica de carbón para permitir una operación más flexible. Esta condición corresponde a una afirmación de la empresa desarrolladora.
October 21, 2026
Producción anual y reducción de emisiones
Una vez que alcance su operación plena, China Huaneng estima que el complejo generará aproximadamente 2.300 millones de kilovatios-hora (kWh) de electricidad al año.
Según las proyecciones oficiales de la compañía, esa producción permitiría ahorrar alrededor de 699.400 toneladas de carbón estándar anualmente y evitar la emisión de aproximadamente 1,92 millones de toneladas de dióxido de carbono.
Estas cifras representan beneficios estimados por la empresa y no resultados anuales medidos, debido a que la infraestructura acaba de completar su conexión a la red.
La combinación de energía eólica y solar permite aprovechar recursos renovables complementarios, mientras que el almacenamiento contribuye a gestionar variaciones en la generación. El sistema de baterías dispone de una autonomía nominal de cuatro horas cuando descarga a su potencia máxima de 60 MW.
La integración con una central térmica constituye otro componente relevante. Este modelo busca facilitar ajustes en la operación de las unidades convencionales para responder a las fluctuaciones de la producción renovable, una necesidad creciente en sistemas eléctricos que incorporan mayores capacidades de generación eólica y fotovoltaica.
Mongolia Interior amplía su protagonismo en la transición energética
El desarrollo de Ulanqab se produce en un contexto de expansión de la infraestructura renovable en Mongolia Interior, una región estratégica para la generación eléctrica china.
La autoridad energética regional también publicó recientemente una relación de cinco proyectos fotovoltaicos asociados al control de la desertificación en la Liga de Alxa, cuya capacidad conjunta alcanza los 5,5 gigavatios (GW), según informó TaiyangNews.
Estas iniciativas reflejan la incorporación de grandes instalaciones solares en territorios donde el aprovechamiento energético puede combinarse con actuaciones de gestión ambiental.
Desde una perspectiva industrial, el proyecto de China Huaneng demuestra la aplicación conjunta de tecnologías de generación, almacenamiento y compensación eléctrica en una instalación de gran escala.
Su conexión completa representa un avance concreto, aunque los beneficios de generación y reducción de emisiones todavía deberán materializarse durante la operación.
La importancia del complejo radica en su capacidad para integrar diferentes recursos energéticos dentro de una misma infraestructura. Su desempeño operativo permitirá evaluar la contribución de este modelo a la estabilidad de la red, la utilización de electricidad renovable y la transformación progresiva del sistema eléctrico chino.