El precio del petróleo Brent retrocedió hasta la zona de los 73 dólares por barril el 24 de junio de 2025, mientras el WTI perforaba los 70 dólares, en una jornada marcada por el alivio de las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz y la expectativa de un incremento en las exportaciones de crudo iraní.
Ormuz y la prima de riesgo que se evapora
El detonante de la caída fue la mejora en las condiciones de tránsito por el Estrecho de Ormuz, arteria por la que circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Omán anunció medidas para facilitar el paso de petroleros, y el mercado físico comenzó a reflejar la relajación del cuello de botella. Paralelamente, trascendió la posibilidad de que Estados Unidos otorgue una exención temporal de sanciones a Irán por 60 días, lo que abriría la puerta a un mayor volumen de crudo iraní en los mercados internacionales.
Analistas del sector señalan que el movimiento no responde a un deterioro repentino de la demanda, sino al desmantelamiento de la prima de interrupción que el mercado había incorporado al precio durante las semanas de mayor tensión militar. Esa prima, construida sobre el riesgo de un bloqueo prolongado del Estrecho, se está ajustando con rapidez ahora que los flujos logísticos muestran signos de normalización.
Goldman Sachs y la IEA revisan a la baja sus perspectivas
Goldman Sachs recortó su estimación del Brent para el cuarto trimestre de 2026 desde 90 hasta 80 dólares, y redujo también su proyección media para 2027, desde 80 hasta 75 dólares. El banco advirtió que persisten riesgos alcistas si Ormuz no termina de normalizarse o si los inventarios se mantienen en niveles bajos, pero reconoció que la prima extrema de riesgo ya no se justifica en el contexto actual.
Por su parte, la Agencia Internacional de Energía (IEA) señaló en su informe de junio que el mercado podría transitar hacia un escenario de superávit hacia finales de año si los flujos de suministro continúan recuperándose tras el shock generado por el conflicto. La agencia destacó que los compradores de algunas cargas de Oriente Medio ya están negociando descuentos, señal de que la presión sobre el suministro se está aflojando en el mercado físico.
Niveles técnicos clave: soporte entre 70 y 72 dólares
Desde el punto de vista técnico, la pérdida de los mínimos recientes confirmó la continuidad del tramo bajista de corto plazo. La próxima zona de referencia se ubica entre 70 y 72 dólares por barril, donde confluyen referencias psicológicas y donde el mercado podría intentar estabilizarse tras la liquidación vertical de las últimas sesiones. Para el Brent, la recuperación del nivel de 76,5 dólares sería la condición necesaria para suavizar la presión vendedora inmediata.
Si el precio pierde con claridad el umbral de los 70 dólares, los analistas advierten que la narrativa de mercado podría desplazarse desde el simple ajuste de la prima geopolítica hacia el descuento de un exceso de oferta estructural, con implicaciones más amplias para el sector.
Impacto en petroleras, inflación y política monetaria
La caída del crudo reduce el flujo de caja esperado para las grandes compañías integradas y comprime el margen para recompras de acciones. Las firmas con menores costes de producción y balances sólidos se encuentran en mejor posición para absorber el ajuste. En el plano macroeconómico, un petróleo más barato alivia la presión inflacionaria sobre combustibles, transporte y fertilizantes, lo que otorga mayor margen de maniobra a los bancos centrales de economías importadoras de energía como las de Europa, Japón y la India.
Los mercados seguirán de cerca la evolución del tráfico por Ormuz, el avance de las negociaciones sobre las sanciones a Irán y los datos de inventarios de crudo en las próximas semanas, factores que determinarán si el precio encuentra soporte en la zona técnica identificada o extiende su corrección.