El banco británico Barclays revisó a la baja sus proyecciones para el precio del crudo Brent, fijando un nuevo objetivo de 96 dólares por barril para 2026 y de 85 dólares para 2027, frente a las estimaciones anteriores de 100 y 88 dólares respectivamente. El ajuste responde a la progresiva normalización del tránsito de buques tanque por el Estrecho de Ormuz, publicada el 26 de junio de 2026.
Normalización del tráfico marítimo reduce la prima geopolítica
El volumen de hidrocarburos transportado a través de Ormuz alcanzó durante este periodo su nivel diario más alto desde el inicio de las tensiones militares y diplomáticas entre Estados Unidos, Israel e Irán, desatadas a finales de febrero de 2026. Esta recuperación en los despachos desde las terminales del Golfo Pérsico atenuó la percepción de riesgo de desabastecimiento entre los operadores de los mercados de futuros en Nueva York y Londres, presionando los precios a la baja en la variación semanal.
Pese a que persisten alertas de seguridad en aguas próximas a la costa de Omán por incidentes que afectaron a embarcaciones de carga, las navieras han logrado restablecer la regularidad de sus operaciones comerciales a gran escala.
Déficit de inventarios en el tercer trimestre, según Barclays
El equipo de análisis energético de Barclays advirtió que la recuperación de los flujos físicos no se traducirá de forma inmediata en un superávit de inventarios globales. Los modelos del banco indican que las existencias mundiales de crudo almacenado continuarán reduciéndose durante las próximas semanas, configurando un déficit estructural de oferta en el tercer trimestre de 2026. Este rezago obedece principalmente al tiempo necesario para reactivar por completo la producción en pozos y centros de bombeo de los países miembros de la OPEP.
Un indicador clave en esta dinámica fue la reanudación formal de operaciones en la terminal marítima de Ras Tanura, de Saudi Aramco, que permaneció inactiva cerca de cuatro meses. La reactivación de este hub de exportación saudí constituye una señal concreta del retorno gradual de la oferta física al mercado.
UBS también recorta sus estimaciones para el Brent
La revisión de Barclays coincide con un movimiento similar del banco suizo UBS, que situó su pronóstico para el Brent en 85 dólares tanto para el tercer como para el cuarto trimestre de 2026, frente a estimaciones previas de 105 y 95 dólares respectivamente. La coincidencia de ambas instituciones financieras en reducir sus objetivos apunta a un cambio en la lectura de los fundamentos del mercado petrolero: los factores de oferta física comienzan a imponerse sobre la especulación derivada del riesgo geopolítico.
Implicaciones para las estrategias de cobertura del sector
La convergencia en los recortes de pronóstico de las principales bancas de inversión globales tiene consecuencias directas para las estrategias de cobertura financiera de las empresas integradas del sector energético, que ajustan sus posiciones en derivados ante un escenario de menor presión alcista en los precios del crudo de cara al cierre del año. Los analistas del mercado seguirán monitorizando la evolución de los inventarios globales y el comportamiento de la producción de la OPEP para confirmar o revisar estas proyecciones en los próximos reportes trimestrales.