India ha consolidado su posición como tercera potencia solar mundial con más de 154 GW de capacidad acumulada a abril de 2026, según datos del Ministerio de Energías Renovables (MNRE), mientras la startup SolarSquare avanza en negociaciones para cerrar una ronda Serie C de entre 55 y 60 millones de dólares que elevaría su valoración a cerca de 500 millones de dólares.
Un crecimiento sin precedentes en capacidad instalada
Durante el año fiscal 2025-2026, el país incorporó aproximadamente 45 GW de nueva potencia solar, cifra récord que lo sitúa únicamente por detrás de China y Estados Unidos. El Gobierno indio reforzó en marzo de 2026 sus compromisos climáticos bajo el Acuerdo de París, fijando como meta que las energías limpias representen el 60% de la capacidad eléctrica instalada para 2035, frente al objetivo del 50% para 2030 que el país ya superó con cinco años de antelación.
El autoconsumo residencial, motor del nuevo ciclo inversor
El plan gubernamental PM Surya Ghar: Muft Bijli Yojana, puesto en marcha en febrero de 2024, ha sido el principal impulsor del segmento doméstico. El programa, orientado a dotar de instalaciones solares a 10 millones de hogares antes del año fiscal 2026-2027, acumula ya 9,56 GW instalados en tejados y ha beneficiado a más de 2,8 millones de familias, con ayudas directas que superan los 16.000 millones de rupias. Solo en el último ejercicio fiscal, el segmento residencial creció un 69% interanual hasta los 8,7 GW.
En este contexto, SolarSquare —con sede en Bombay y fundada en 2015— se ha posicionado como referente del autoconsumo residencial. Según TechCrunch, la operación Serie C estará coliderada por B Capital y Lightspeed Venture Partners, con la participación de Elevation Capital. La ronda supone más que duplicar la valoración de la compañía en 18 meses, tras la Serie B de 40 millones de dólares cerrada a finales de 2024. SolarSquare registra actualmente una tasa de ingresos anualizados de unos 104 millones de dólares, ha instalado más de 150 MW en 29 ciudades de nueve estados y da servicio a cerca de 50.000 viviendas.
Residuos fotovoltaicos y fabricación local, los retos pendientes
El acelerado despliegue solar plantea desafíos estructurales que los inversores siguen de cerca. Un estudio del Consejo de Energía, Medio Ambiente y Agua (CEEW) estima que India podría acumular más de 11 millones de toneladas de residuos fotovoltaicos para 2047, lo que exigiría cerca de 300 plantas de reciclaje y una inversión de 478 millones de dólares en las próximas dos décadas. El país carece actualmente de presupuesto específico para esta finalidad y apenas cuenta con instalaciones de procesamiento operativas.
«La energía solar da la ilusión de ser limpia durante dos décadas, pero sin un plan serio de reciclaje corre el riesgo de dejar un cementerio de módulos», advirtió el experto ambiental Sai Bhaskar Reddy Nakka.
En el frente industrial, los paneles fabricados en India resultan entre 1,5 y 2 veces más costosos que los importados de China. La capacidad nacional de células solares ronda los 30 GW frente a los 125 GW necesarios para cubrir la producción de módulos, lo que genera un cuello de botella que requiere inversiones estimadas en 70 millones de dólares por cada GW adicional de capacidad.
El almacenamiento, próxima frontera del sector
La intermitencia de la generación fotovoltaica sitúa al almacenamiento en baterías (BESS) como el siguiente vector de crecimiento. India necesitará más de 400 GWh de capacidad de almacenamiento para 2032, según estimaciones sectoriales, en un mercado global que pasará de 50.000 millones de dólares en 2025 a más de 105.000 millones en 2030. SolarSquare compite en un ecosistema fragmentado junto a actores como Tata Power y Waaree Energies, y su capacidad para integrar reciclaje y almacenamiento determinará, según los analistas, su posición en la cadena de valor a largo plazo.