Durante su intervención en la conferencia Abu Dhabi International Petroleum Exhibition & Conference (ADIPEC), el ministro de Energía e Infraestructura de los Emiratos Árabes Unidos, Suhail Al Mazrouei, aseguró que el mercado mundial del petróleo no atraviesa una situación de sobreoferta, ya que la demanda global se mantiene fuerte y estable, impulsada por el crecimiento de sectores tecnológicos como la inteligencia artificial, los centros de datos y las industrias de energía digital.
Al Mazrouei destacó que, pese a las fluctuaciones de precios y las preocupaciones sobre un posible exceso de producción, los fundamentos del mercado permanecen sólidos. “El consumo energético mundial sigue en aumento, especialmente en economías emergentes y en industrias que requieren altos niveles de energía para su operación. No vemos un escenario de exceso de oferta, sino un mercado en equilibrio dinámico”, afirmó el ministro durante su ponencia en ADIPEC, el evento petrolero más importante de la región.
El ministro subrayó además que las inversiones en producción, refinación y nuevas tecnologías energéticas son cruciales para garantizar un suministro estable en los próximos años. En su opinión, los desafíos actuales del mercado no provienen de una sobreproducción, sino de una falta de inversión suficiente en infraestructura energética, lo cual podría generar escasez futura si no se corrige a tiempo.
Entre los principales impulsores de la demanda, Al Mazrouei mencionó la expansión de los centros de datos, la digitalización de los sistemas industriales y el avance de la inteligencia artificial, sectores que requieren un suministro energético constante y de gran escala.
“El desarrollo tecnológico, lejos de reducir la demanda, la está transformando. Los centros de datos y la computación en la nube requieren cantidades significativas de electricidad y, por ende, de energía primaria”, explicó.
Esta observación se alinea con los pronósticos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que proyectan un crecimiento sostenido en la demanda de crudo durante la próxima década, especialmente en Asia y Oriente Medio, donde la industrialización y el consumo energético siguen en aumento.
El ministro Al Mazrouei también destacó los esfuerzos de la Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC) por ampliar su capacidad de producción y al mismo tiempo invertir en tecnologías de baja emisión de carbono. ADNOC ha reiterado su compromiso de alcanzar la neutralidad de carbono en 2045, sin renunciar a su papel como uno de los principales proveedores globales de petróleo.
La empresa planea aumentar su capacidad de producción a 5 millones de barriles por día para 2030, al tiempo que desarrolla proyectos de captura y almacenamiento de carbono (CCUS) y combustibles alternativos como el hidrógeno azul.
Las declaraciones del ministro emiratí se producen en un contexto de incertidumbre por la ralentización económica mundial y la transición energética. Sin embargo, su mensaje busca tranquilizar a los inversionistas y reafirmar que los Emiratos Árabes Unidos confían en la resiliencia del mercado petrolero.
Analistas internacionales señalan que el enfoque de los EAU —mantener producción estable mientras impulsan la innovación energética— podría convertirse en un modelo para otros productores que buscan equilibrio entre rentabilidad y sostenibilidad.
La postura de los Emiratos Árabes Unidos refleja una visión estratégica y realista del panorama energético: el mercado del petróleo sigue siendo esencial para la economía mundial, y la clave está en gestionar la oferta con responsabilidad y anticipar la evolución de la demanda.
Con un enfoque que combina inversión tecnológica, estabilidad productiva y transición gradual hacia energías limpias, los EAU consolidan su posición como uno de los actores más influyentes y previsores del sector energético global.